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CARTAS A LAS IGLESIAS DE ASIA (Apoc.1,1-3,22)

 

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Apocalipsis 1

1 Revelación de Jesucristo; se la concedió Dios para manifestar a sus siervos = lo que ha de suceder = pronto; y envió a su Ángel para dársela a conocer a su siervo Juan,

2 el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo: todo lo que vio.

3 Dichoso el que lea y los que escuchen las palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella, porque el Tiempo está cerca.

4 Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono,

5 y de parte de Jesucristo, = el Testigo fiel, el Primogénito = de entre los muertos, = el Príncipe de los reyes de la tierra. = Al que nos ama y nos ha lavado con su sangre de nuestros pecados

6 y ha hecho de nosotros = un Reino de Sacerdotes = para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

7 Mirad, = viene acompañado de nubes: = todo ojo le verá, hasta = los que le traspasaron, = y = por él harán duelo todas las razas = de la tierra. Sí. Amén.

8 Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, «Aquel que es, que era y que va a venir», el Todopoderoso.

9 Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

10 Caí en éxtasis el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como de trompeta, que decía:

11 «Lo que veas escríbelo en un libro y envíalo a las siete Iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea».

12 Me volví a ver qué voz era la que me hablaba y al volverme, vi siete candeleros de oro,

13 y en medio de los candeleros = como a un Hijo de hombre, = vestido de una túnica talar, ceñido al talle con un = ceñidor de oro. =

14 = Su cabeza y sus cabellos eran blancos, como la lana blanca, = como la nieve; = sus ojos como = llama de = fuego =;

15 = sus pies parecían de metal = precioso acrisolado en el horno; = su voz como voz de grandes aguas. =

16 Tenía en su mano derecha siete estrellas, y de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro, como el sol cuando brilla con toda su fuerza.

17 Cuando lo vi, caí a sus pies como muerto. El puso su mano derecha sobre mí diciendo: «No temas, soy yo, = el Primero y el Ultimo, =

18 el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del Hades.

19 Escribe, pues, lo que has visto: lo que ya es y = lo que va a suceder más tarde. =

20 La explicación del misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha y de los siete candeleros de oro es ésta: las siete estrellas son los Ángeles de las siete Iglesias, y los siete candeleros son las siete Iglesias.

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Apocalipsis 2

1 Al Ángel de la Iglesia de Éfeso, escribe: Esto dice el que tiene las siete estrellas en su mano derecha, el que camina entre los siete candeleros de oro.

2 Conozco tu conducta: tus fatigas y paciencia; y que no puedes soportar a los malvados y que pusiste a prueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y descubriste su engaño.

3 Tienes paciencia: y has sufrido por mi nombre sin desfallecer.

4 Pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes.

5 Date cuenta, pues, de dónde has caído, arrepiéntete y vuelve a tu conducta primera. Si no, iré donde ti y cambiaré de su lugar tu candelero, si no te arrepientes.

6 Tienes en cambio a tu favor que detestas el proceder de los nicolaítas, que yo también detesto.

7 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré a comer = del árbol de la vida, que está en el Paraíso = de Dios.

8 Al Ángel de la Iglesia de Esmirna escribe: Esto dice = el Primero y el Ultimo, = el que estuvo muerto y revivió.

9 Conozco tu tribulación y tu pobreza - aunque eres rico - y las calumnias de los que se llaman judíos sin serlo y son en realidad una sinagoga de Satanás.

10 No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel = para que seáis tentados, = y sufriréis una tribulación de = diez días. = Manténte fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.

11 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: el vencedor no sufrirá daño de la muerte segunda.

12 Al Ángel de la Iglesia de Pérgamo escribe: Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos.

13 Sé dónde vives: donde está el trono de Satanás. Eres fiel a mi nombre y no has renegado de mi fe, ni siquiera en los días de Antipas, mi testigo fiel, que fue muerto entre vosotros, ahí donde habita Satanás.

14 Pero tengo alguna cosa contra ti: mantienes ahí algunos que sostienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balaq a poner tropiezos a los hijos de Israel para que comieran carnes inmoladas a los ídolos y fornicaran.

15 Así tú también mantienes algunos que sostienen la doctrina de los nicolaítas.

16 Arrepiéntete, pues; si no, iré pronto donde ti y lucharé contra ésos con la espada de mi boca.

17 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias: al vencedor le daré maná escondido; y le daré también una piedrecita blanca, y, grabado en la piedrecita, = un nombre nuevo = que nadie conoce, sino el que lo recibe.

18 Escribe al Ángel de la Iglesia de Tiatira: Esto dice el Hijo de Dios, cuyos ojos son como llama de fuego y cuyos pies parecen de metal precioso.

19 Conozco tu conducta: tu caridad, tu fe, tu espíritu de servicio, tu paciencia; tus obras últimas sobrepujan a las primeras.

20 Pero tengo contra ti que toleras a Jezabel, esa mujer que se llama profetisa y está enseñando y engañando a mis siervos para que forniquen y coman carne inmolada a los ídolos.

21 Le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.

22 Mira, a ella voy a arrojarla al lecho del dolor, y a los que adulteran con ella, a una gran tribulación, si no se arrepienten de sus obras.

23 Y a sus hijos, los voy a herir de muerte: así sabrán todas las Iglesias que yo soy = el que sondea los riñones y los corazones, = y yo os = daré a cada uno según vuestras obras. =

24 Pero a vosotros, a los demás de Tiatira, que no compartís esa doctrina, que no conocéis «las profundidades de Satanás», como ellos dicen, os digo: No os impongo ninguna otra carga;

25 sólo que mantengáis firmemente hasta mi vuelta lo que ya tenéis.

26 Al vencedor, al que se mantenga fiel a mis obras hasta el fin, = le daré = poder sobre = las naciones: =

27 = las regirá con cetro de hierro, como se quebrantan las piezas de arcilla. =

28 Yo también lo he recibido de mi Padre. Y le daré el Lucero del alba.

29 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

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Apocalipsis 3

1 Al Ángel de la Iglesia de Sardes escribe: Esto dice el que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tu conducta; tienes nombre como de quien vive, pero estás muerto.

2 Ponte en vela, reanima lo que te queda y está a punto de morir. Pues no he encontrado tus obras llenas a los ojos de mi Dios.

3 Acuérdate, por tanto, de cómo recibiste y oíste mi Palabra: guárdala y arrepiéntete. Porque, si no estás en vela, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.

4 Tienes no obstante en Sardes unos pocos que no han manchado sus vestidos. Ellos andarán conmigo vestidos de blanco; porque lo merecen.

5 El vencedor será así revestido de blancas vestiduras y no borraré su nombre del libro de la vida, sino que me declararé por él delante de mi Padre y de sus Ángeles.

6 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

7 Al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que = tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir. =

8 Conozco tu conducta: mira que he abierto ante ti una puerta que nadie puede cerrar, porque, aunque tienes poco poder, has guardado mi Palabra y no has renegado de mi nombre.

9 Mira que te voy a entregar algunos de la Sinagoga de Satanás, de los que se proclaman judíos y no lo son, sino que mienten; yo haré que = vayan a postrarse delante de tus pies, = para que sepan = que yo te he amado. =

10 Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.

11 Vengo pronto; mantén con firmeza lo que tienes, para que nadie te arrebate tu corona.

12 Al vencedor le pondré de columna en el Santuario de mi Dios, y no saldrá fuera ya más; y grabaré en él el nombre de mi Dios, y el nombre de la Ciudad de mi Dios, la nueva Jerusalén, que baja del cielo enviada por mi Dios, y mi = nombre nuevo. =

13 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

14 Al Ángel de la Iglesia de Laodicea escribe: Así habla el Amén, el Testigo fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios.

15 Conozco tu conducta: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente!

16 Ahora bien, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, voy a vomitarte de mi boca.

17 Tú dices: «Soy rico; me he enriquecido; nada me falta». Y no te das cuenta de que eres un desgraciado, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.

18 Te aconsejo que me compres oro acrisolado al fuego para que te enriquezcas, vestidos blancos para que te cubras, y no quede al descubierto la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que te des en los ojos y recobres la vista.

19 = Yo a los que amo, los reprendo y corrijo. = Sé, pues, ferviente y arrepiéntete.

20 Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo.

21 Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.

22 El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

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